¿dónde está mi país? ¿en el invierno? ¿en la casi agobiante tensión de la esperanza? ¿en la alegre pesquisa de los niños? ¿en el clavel de la amnistía? ¿en las deudas de gulliver? ¿en las huellas del pánico? ¿está en los que no están? ¿en el montón de la penuria? ¿en los umbrales y fogones? ¿en el incandescente laconismo de Ibero? ¿en la muerte incurable de Zelmar? ¿en el enjambre que irrumpió en la calle? ¿en el felón impune? ¿dónde? ¿en el pan que amanece pese a todo? ¿en la bondad endémica? ¿en el regreso de los nietos pródigos? ¿en los que vienen a morir en casa? ¿en los que nacen desvalidamente? ¿dónde? ¿dónde está mi país? ¿será que estuvo está conmigo? ¿que viene y va conmigo? ¿que al fin llega conmigo a mi país?
1 ago 2011
Mario Benedetti: ¿dónde está mi país?
¿Dónde está mi país? ¿junto al río o al borde de la noche? ¿en un pasado del que no hay que hablar o en el mejor de los agüeros? ¿dónde? ¿en la desolación de la memoria? ¿en el otoño de la gracia o en el oasis de los quietos? ¿en los ahora libres calabozos o en las celdas de fantasmas asiduos? ¿dónde está mi país? ¿en las manos abiertas y aprendices o en los muñones del remordimiento? ¿simplemente en el sur? ¿en qué pronóstico o escape? ¿en qué repliegue del dolor? ¿lo llevo acaso en mí? ¿me espera en sueños? ¿en qué sueños? ¿dónde está mi país? ¿debajo de qué nube? ¿sobre cuántos despojos? ¿metido en qué fragores? ¿lindante con qué alivios? ¿rostro en qué piedra o ciénaga? ¿crepitando de enigmas? ¿incontable de amores? ¿asceta en qué triunfo? ¿pulso de qué candombe? ¿postergado en qué olvido? ¿dónde está mi país? ¿seré sordo a su viejo cuchicheo o ciego ante el tizón de sus crepúsculos? ¿dónde está? ¿o estará? ¿en qué rincón o pedacito de miedo poco ilustre? ¿en qué grito o clarín? ¿en qué alma o almario? ¿dónde? ¿en la atroz misericordia o en la plena sustancia? ¿en qué muralla o huerto? ¿en qué alcurnia o tinglado? ¿en qué tango o campana? ¿dónde? ¿no cesaré jamás de preguntarlo? ¿nunca vendrá a mi encuentro? y si viene ¿con quién? ¿dónde está mi país? ¿en qué destino o alucinación? ¿en qué nido de hornero? ¿o de víbora? ¿o de ángeles? ¿en qué altivez de faro tenue? ¿dónde? ¿en la frontera del teléfono? ¿en la parcela de la suspicacia? ¿socio de la quimera? ¿partido en dos? ¿o en tres? ¿callado? ¿dulce ya de alaridos? ¿extenuado de tránsitos?
23 jul 2011
Y la piel
terrible, sedienta, arenosa, hermosa
arrastra
mis manos hacia el torbellino,
las lentas lágrimas hacia adentro.
te ando por calles ancestrales,
por cada dedo de piel
por mi mano que se agranda, se achica,
mi mano chica de niña que soy te acaricia
mi corazón arrugado te saluda a saltos mortales.
contaría los pliegues de mi cara,
contaría que un invierno inventé un cuerpo,
inventé una forma de ser y olvidarme,
una forma de estar cerca y no invadir.
luego en cada lago el agua brillosa
corrediza como el agua sos vos,
corrediza tu piel, tus ternuras
en los andenes largos y poblados
te recorro por la nariz y a espaldas
de tu razón y la mía, a sabiendas
de lo imposible, y sus atardeceres
terrible, sedienta, arenosa, hermosa
arrastra
mis manos hacia el torbellino,
las lentas lágrimas hacia adentro.
te ando por calles ancestrales,
por cada dedo de piel
por mi mano que se agranda, se achica,
mi mano chica de niña que soy te acaricia
mi corazón arrugado te saluda a saltos mortales.
contaría los pliegues de mi cara,
contaría que un invierno inventé un cuerpo,
inventé una forma de ser y olvidarme,
una forma de estar cerca y no invadir.
luego en cada lago el agua brillosa
corrediza como el agua sos vos,
corrediza tu piel, tus ternuras
en los andenes largos y poblados
te recorro por la nariz y a espaldas
de tu razón y la mía, a sabiendas
de lo imposible, y sus atardeceres
14 jul 2011
Monólogo
¿Qué pretendés?
¿Qué pretendés?
¿Qué carajo pretendés?
Es como los árboles negros, desnudos contra un cielo demasiado azul
Tu dolor de panza,
tus margaritas
malditas margaritas
Lo que no fue duradero se cae despedazado
nube naranja atigrada en tenue grizul
aquello que se siente corporalizado
la luna de una noche oscura, el aire de una razón repentina
¿Este galope corazón?
¿esta tristeza manchada de bronca?
¿este escupido amado imposible?
Si me dieras más de dos palabras (y que me dieras estas dos)
si me dieras más de cuatro sinrazones (más que las de todos los días)
si me dieras (si te diera)
si no hubiera segundas personas (si no hubiera terceras)
si hubiera más de dos plurales
si aniquiláramos la primera la única
la salvaje persona: yo.
Vos sabés
vos sabés
y él sabe, maldito sea.
7 jun 2011
Esta noche he perdido tu nombre.
He nadado por mis sábanas,
he revuelto los mares todos,
he evocado tu piel, tus sonidos
pero no hay voz que te llame/ y no respondes
Ahora se rompen las olas en mi almohada
el océano avanza sobre mi cuerpo blanqueado,
el sol inunda los senderos y en cada costado
anida un árbol sembrando sombra, haciéndole hijos
a la noche/ que se come a sus hijas
La playa son cuatro pasos y un caracol,
la madera consumida por la sal es tu cara,
el velo que cubre mis rastros,
el frio helado que entra por la ventana,
todo está hecho de arena que cae/ como la lluvia.
Pronuncio lentamente las sílabas vacías,
separo el humo del silencio poseído
por tu desnombre, tu desfiguración.
El viento silba y el aire plateado respira
mi largo andar del sueño al alba/ y viceversa
He nadado por mis sábanas,
he revuelto los mares todos,
he evocado tu piel, tus sonidos
pero no hay voz que te llame/ y no respondes
Ahora se rompen las olas en mi almohada
el océano avanza sobre mi cuerpo blanqueado,
el sol inunda los senderos y en cada costado
anida un árbol sembrando sombra, haciéndole hijos
a la noche/ que se come a sus hijas
La playa son cuatro pasos y un caracol,
la madera consumida por la sal es tu cara,
el velo que cubre mis rastros,
el frio helado que entra por la ventana,
todo está hecho de arena que cae/ como la lluvia.
Pronuncio lentamente las sílabas vacías,
separo el humo del silencio poseído
por tu desnombre, tu desfiguración.
El viento silba y el aire plateado respira
mi largo andar del sueño al alba/ y viceversa
22 may 2011
~
Las grullas sobrevolaban el parque
decías, vos en el medio ciudadano mirabas
el cielo, mirabas de entre el horizonte de cemento
decías que las grullas volaban, las veías seguro
decías que preguntaron por mí
y no dijiste que vos, que vos y tu verso
inventaron una noche las grullas, un parque, un infierno
dibujaron una ciudad en el borde de tu cuaderno
llenaron de cemento tu mochila y yo
fui invento de tu deseo, una carta
y no dijiste que vos, que vos y tu verso
inventaron una noche las grullas, un parque, un infierno
dibujaron una ciudad en el borde de tu cuaderno
llenaron de cemento tu mochila y yo
fui invento de tu deseo, una carta
bien guardada pero jugada a tiempo, fui tu caballito
de batalla, la última burbuja del día que se rompe
a solas, fui tu bruja, una línea frágil que tachaba tus libros
de batalla, la última burbuja del día que se rompe
a solas, fui tu bruja, una línea frágil que tachaba tus libros
uno por uno, una idea todo cuerpo, todo aire, toda mugre,
al costado del camino, en el cordón de la vereda, y en cambio
al costado del camino, en el cordón de la vereda, y en cambio
tu último deseo fue la sombra
innominada, insospechada, no registrada y tus versos
son míos y vos sos poeta, poseyendo los versos todos, y nunca
los cuerpos donde las grullas inventadas de una ciudad buenos aires
sobrevuelan un mapa interno, se llevan tu cuerpo, me dejan libre
la piel y tus palabras que se quema bajo ningún sol
la piel y tus palabras que se quema bajo ningún sol
15 may 2011
Una noche fría
mirar el cielo
sentir el aire, desabrigada
saber que amanece
Mirar el cielo
las estrellas
saber que amanece
pasan las horas
saberlo
pasan muy lentos
los minutos
Mirar el horizonte
no amanece
hay nubes amontanadas
en el umbral del mundo
donde los sueños y
algunas esperanzas
caminan hasta el borde
a jugarse la caída
****
Tantear el hilo tendido
de mi abismo
a las vidas perdidas
a las vidas que he muerto
pisar con paso firme, con pies filosos
el hilo hacia las vidas
que nunca serán
****
Saber que este señor/
saber que este amor/
un animal devorador/
bailaba entre nos
(baila en mí/ en mi silencio)
subía por nuestras espaldas
penetró las noches tan largas
los quehaceres/ la luz/ la bestia constante
adentro
lo que no tiene razón/ de ser
lo que no se cuenta
lo que no se cura
lo que no
****
Hay un vacío en mí
un gusto a aires fríos
un deseo galopante de amores
imposibles
de ese cuerpo que no puede ser
pecado/ locura/ desvío
hay en mí un rincón resguardado
un reto/ un engaño
el animal devorador
hay un pasto donde recostarse
con la cabeza en una mano
y otra en la penumbra
Hay un lugar que pudiera habitarse
un amanecer a la espera
una noche estrellada
un pájaro que cruza la mar
inventando cualquier moral/ un miedo/ una duda
****
Esta noche/ soledad/
doy mi pecho/ blanco/ a todos los asaltos
me estrello contra tu espalda
repentinamente
y busco/ sin espera/ (sin esperanza)
ese aire frío/ llenando la boca
de vacío/ la respiración
mirar el cielo
sentir el aire, desabrigada
saber que amanece
Mirar el cielo
las estrellas
saber que amanece
pasan las horas
saberlo
pasan muy lentos
los minutos
Mirar el horizonte
no amanece
hay nubes amontanadas
en el umbral del mundo
donde los sueños y
algunas esperanzas
caminan hasta el borde
a jugarse la caída
****
Tantear el hilo tendido
de mi abismo
a las vidas perdidas
a las vidas que he muerto
pisar con paso firme, con pies filosos
el hilo hacia las vidas
que nunca serán
****
Saber que este señor/
saber que este amor/
un animal devorador/
bailaba entre nos
(baila en mí/ en mi silencio)
subía por nuestras espaldas
penetró las noches tan largas
los quehaceres/ la luz/ la bestia constante
adentro
lo que no tiene razón/ de ser
lo que no se cuenta
lo que no se cura
lo que no
****
Hay un vacío en mí
un gusto a aires fríos
un deseo galopante de amores
imposibles
de ese cuerpo que no puede ser
pecado/ locura/ desvío
hay en mí un rincón resguardado
un reto/ un engaño
el animal devorador
hay un pasto donde recostarse
con la cabeza en una mano
y otra en la penumbra
Hay un lugar que pudiera habitarse
un amanecer a la espera
una noche estrellada
un pájaro que cruza la mar
inventando cualquier moral/ un miedo/ una duda
****
Esta noche/ soledad/
doy mi pecho/ blanco/ a todos los asaltos
me estrello contra tu espalda
repentinamente
y busco/ sin espera/ (sin esperanza)
ese aire frío/ llenando la boca
de vacío/ la respiración
2 may 2011
Seis pétalos
Me prendo.
Quedo tendida de tu boca.
Colgada.
Sobrevuelo ese beso nocturno.
Este aire frío.
Tu ausencia.
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